Entender la Cosmética Bio

Escoger productos cosméticos bio para adoptar una rutina de cuidados verdaderamente naturales y limpios, puede ser todo un rompecabezas.

Tanto si decidimos comprar la cosmética bio en Internet como en una tienda, la confusión puede hacer que nos sea difícil hacer una buena elección. En vista de las múltiples etiquetas de certificación y las distintas nomenclaturas, le vamos a explicar los criterios que se deben utilizar para garantizar la compra de una cosmética saludable, tanto para usted como para el medio ambiente.

No hay que confundir la norma ISO 16128 y la certificación Bio

Actualmente, muchos cosméticos que carecen de la certificación Bio, afirman que son «naturales». Están autorizados a hacerlo siguiendo la norma ISO 16128. Ahora bien, no hay que confundir un cosmético con certificación Bio y un cosmético que contiene ingredientes de origen natural según las definiciones de la norma ISO 16128. La norma ISO 16128 no es un sello de calidad, ni un conjunto de condiciones, ni una certificación. Es un texto que proporciona métodos de cálculo del porcentaje de ingredientes de origen natural presentes en un producto acabado, pero que no menciona ni incluye una lista de ingredientes ni procesos prohibidos. En cambio, la certificación Bio es un sello de calidad muy exigente. No sólo controla la fórmula, sino que también controla todas las etapas de fabricación y comercialización de un producto cosmético bio para que respete al máximo a las personas y al medio ambiente.

No hay que confundir la norma ISO 16128  y la certificación Bio

Un cosmético con certificación Bio es la garantía de una fórmula limpia

Un cosmético con certificación Bio cumple condiciones estrictas durante cada etapa de su ciclo de vida: el origen de las materias primas (de origen ético y sostenible), los procesos de transformación empleados (suaves y no contaminantes), la fabricación del producto acabado (no contaminante, diseño ecológico de los envases, materiales reciclados y reciclables, etc.), etiquetado transparente y comunicación responsable.

Laboratoires de Biarritz va más allá de estas exigencias, ya que nuestros cosméticos contienen al menos el 99,5 % de ingredientes de origen natural y hasta el 97,5 % del producto procede de la agricultura ecológica. Desde la fase de investigación hasta la de fabricación, todos nuestros productos dermocosméticos son 100 % hechos en Francia.

Un cosmético con certificación Bio  es la garantía de una fórmula limpia

«Natural» no significa «con certificación Bio»

Un cosmético que se declara «natural» pero que no tiene la certificación Bio puede contener ingredientes peligrosos de origen petroquímico, y sustancias polémicas como siliconas, fenoxietanol, o incluso parabenos. La certificación Bio es muy exigente y prohíbe expresamente todos estos ingredientes controvertidos. Las exigencias de la norma ISO 16128 en cuanto a lo natural son mucho menores. Primero, según esta norma, un ingrediente se considera «derivado natural» simplemente por contener más del 50 % de materias primas naturales, aunque el resto de su composición no sea natural. Además, se podrá reivindicar que un cosmético «contiene un XX % de ingredientes naturales», sin ninguna restricción en cuanto a los ingredientes sintéticos que pueda contener el resto de la fórmula. Y si dicho porcentaje es superior o igual al 95 %, el cosmético podrá declararse «producto natural», aunque el 5 % restante se componga de ingredientes indeseables. En efecto, en la norma ISO 16128, las sustancias de origen petroquímico, incluso las más controvertidas (siliconas, benzofenonas, triclosán, parabenos, fenoxietanol, etc.) no están prohibidas. También están autorizados disolventes potencialmente nocivos, ingredientes químicos contaminantes, perfumes sintéticos o incluso los OGM. Hay que tener cuidado con el «greenwashing» de algunos cosméticos que se declaran «verdes», «naturales» o «ecológicos», pues contienen ingredientes sintéticos.

«Natural» no significa  «con certificación Bio»